Riesgo y felicidad: El secreto para vivir en el Tercio Dorado


En 1968 todo parecía indicar que era una joven promesa del patinaje artístico. A sus 19 años había participado en campeonatos de patinaje en Estados Unidos, pero cuando no logró entrar en el equipo olímpico, decidió probar suerte en un área completamente diferente. Se zambulló por completo en el universo de la moda. Tras 16 años como editora de Vogue, cuando vio que no ocuparía el puesto de editora jefe, decidió darle otra vuelta de tuerca a su vida y comenzó a diseñar para Ralph Lauren. Poco tiempo después, dejó ese trabajo seguro para atreverse a lanzar su propio taller. 

Su nombre es Vera Wang y hoy sus vestidos de novia son unos de los más reconocidos en todo el mundo. Jamás lo habría logrado si tras su primera derrota se hubiera sentado a llorar sobre la leche derramada o si se hubiera contentado con ocupar un discreto puesto donde no podía brillar con luz propia. En su lugar, decidió plantearse nuevos retos, asumir riesgos y modelar su propio sueño. 

Asumir riesgos nos hace más felices 


Psicólogos de la Universidad Estatal de Colorado le dan la razón a todos aquellos que se planteen asumir nuevos riesgos. Han comprobado que una de las claves de la felicidad y la satisfacción en la vida consiste precisamente en asumir nuevos retos y arriesgar un poco. 

En su investigación, monitorizaron las actividades cotidianas que realizaba un grupo de personas durante 21 días y les pidieron que reportaran a diario cómo se sentían. Descubrieron que los días en que las personas eran más curiosas y se atrevían a correr riesgos también se sentían más felices y satisfechas con su vida. 

Los investigadores también descubrieron que estas personas eran conscientes de que la felicidad no radica únicamente en las posesiones o las relaciones, sino que se alimenta de asumir nuevos retos que les ayuden a salir de su zona de confort. Saben que asumir riesgos puede hacerlas sentir incómodas o incluso vulnerables en algunos momentos, pero también saben que es el camino más directo para crecer. 

Vivir en el Tercio Dorado 


Marvin Zuckerman, un profesor de la Universidad de Delaware que dedicó parte de su vida a estudiar la tendencia de las personas a asumir riesgos y buscar nuevas sensaciones, descubrió que existe un gráfico con una curva de lo normal. 


Justo a la izquierda se encuentra una gran parte de las personas que tienen aversión al riesgo y se confinan a su zona de confort. A la derecha se encuentran aquellas que asumen riesgos innecesarios que pueden causarles problema. 

Descubrió que las personas más felices y satisfechas con su vida son solo el 34% y se encuentran precisamente en esa zona en la que asumen riesgos, pero sin exagerar. A ese 34% lo denominó el Tercio Dorado. 

De hecho, otra investigación llevada a cabo en la Universidad de Columbia Británica reveló que los directivos que corren más riesgos son los más exitosos. A más riesgo, más recompensa. Aunque la caída también puede ser mayor, por lo que es importante saber dosificar el riesgo. 

De hecho, en la vida hay veces que simplemente necesitamos escuchar nuestra canción preferida y relajarnos o disfrutar de ese ritual que venimos haciendo durante años y que nos calma. Las cosas conocidas también pueden hacernos muy felices, pero de vez en cuando debemos buscar nuevos retos porque solo cuando abandonamos lo conocido descubrimos nuestras potencialidades. 

Las personas que viven en el Tercio Dorado han alcanzado un punto de equilibrio perfecto entre lo conocido y lo novedoso, lo seguro y lo arriesgado. Tienen una zona de confort, pero salen a menudo de ella en la búsqueda de nuevos retos y experiencias porque no sienten aversión por el riesgo. 

Lo más interesante es que, una vez que entramos en ese Tercio Dorado, una vez que dejamos atrás la aversión al riesgo, es probable que encontremos nuestro equilibrio y permanezcamos en esa zona porque resulta impensable volver a la vida monótona y perfectamente planificada de antes. 

En ese punto comprendemos a Hellen Keller cuando dijo que “la seguridad es principalmente una superstición. No existe en la naturaleza, ni las personas la experimentan. Evitar el peligro no es más seguro a largo plazo que exponernos directamente a él. La vida es una aventura atrevida o no es nada”. 


Fuentes: 
Kashdan, T. & Steger, M. (2007) Curiosity and pathways to well-being and meaning in life: Traits, states, and everyday behaviors. Motivation and Emotion; 31(3): 159-173. 
Dohmen, T. et. Al. (2005) Individual risk attitudes: New evidence from a large, representative, experimentally-validated survey. IZA Discussion Papers; 1730. 
MacCrimmon, K. R. & Wehrung, D. A. (1990) Characteristics of Risk Taking Executives. Management Science; 36(4) 422-435.

COMPARTE

Sigue alimentando tus neuronas

Jennifer Delgado Suárez

Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga de profesión y por pasión dedicada a hilvanar palabras. Descubre mis libros

SUBSCRÍBETE, ALIMENTA TUS NEURONAS :)

La Psicología como nunca te la habían contado, directamente en tu correo...

Ver Comentarios
Ocultar Comentarios

Antes de realizar un comentario, lee estas normas:
- No escribas comentarios ofensivos o con fines publicitarios.
- Sé conciso, no hagas comentarios demasiado largos.
- Cíñete al tema del artículo.
- No escribas en mayúsculas, es como si estuvieras gritando.
- Utiliza adecuadamente el idioma español.
- Tu comentario no se publicará inmediatamente, ten un poco de paciencia.
Todos los comentarios que no cumplan con estos requisitos serán eliminados. No se trata de una cuestión personal sino de mantener la lógica del blog y hacer que todo fluya lo mejor posible.
¡Gracias por compartir tus experiencias!
Ver EmoticonesOcultar Emoticones