7/08/2014

¿Cómo desarrollar la resiliencia en los niños?


Aldous Huxley, un escritor británico, afirmó que “la experiencia no es lo que te sucede sino lo que haces con lo que te sucede”. Esto nos indica que incluso de las situaciones más adversas podemos sacar alguna ventaja, podemos aprender algo y, en última instancia, podemos salir fortalecidos. De eso precisamente se trata la resiliencia, de enfrentar los obstáculos y reveses y, aún así, crecernos.

La resiliencia es una capacidad que se desarrolla de manera natural pero que también se puede potenciar. De hecho, no nacemos siendo resilientes, aprendemos a serlo a lo largo de la vida, aunque los primeros años son cruciales. Por eso es tan importante que los padres abandonen la cultura de la sobreprotección y motiven a sus hijos a enfrentar nuevos retos, a equivocarse y a intentarlo de nuevo.


10 consejos para educar en la resiliencia


1. No satisfagas todas sus necesidades. Cuando los niños comienzan a desarrollar cierto grado de autonomía, el papel de los padres es el de facilitadores. Esto significa que aunque te debes preocupar por su bienestar, también debes dejar que resuelva algunos problemas por sí solo y que satisfaga algunas de sus necesidades recurriendo a sus propios recursos. Lo ideal es que encuentres un equilibrio para que el niño pueda potenciar sus habilidades pero sin caer en la frustración ya que así solo dañarías su autoestima. 

2. No elimines todos los riesgos. Muchos padres querrían tener a sus hijos dentro de una casa de cristal, a salvo de los peligros que implica el mundo exterior. Obviamente, esto no es posible porque, tarde o temprano, tu hijo tendrá que enfrentarse a la sociedad. Por tanto, la mejor estrategia consiste en prepararle para los problemas que hallará. Siempre que los riesgos no sean demasiado grandes, permítele que explore, que se equivoque y que vuelva a empezar. Cuando nos acostumbramos desde pequeños a los cambios y a correr ciertos riesgos, después asumiremos una actitud mucho más valiente ante la vida.

3. Enséñale a resolver problemas. Cuando tenga que enfrentarse a un problema, anímalo para que lo resuelva por sí solo dándole las pistas que necesita para encontrar el camino. Recuerda que la solución no es resolver los problemas en su lugar sino darle las herramientas para que pueda solventar los conflictos o dificultades con sus propios recursos. Con vistas al futuro, ten siempre en mente un antiguo proverbio que afirma “si una persona tiene hambre, no le des pescado, enséñale a pescar”. 

4. Enfócate en habilidades concretas. Durante la infancia, los niños tienen un pensamiento muy concreto por lo que necesitan patrones de comportamiento estructurados y sencillos. Ante un problema, enséñale los pasos específicos que debe dar para solucionarlo. Por ejemplo, si es tímido, puedes mostrarle cómo comenzar una conversación para que pueda romper el hielo.

5. No preguntes "por qué" sino "cómo". Cuando los niños cometen un error, la mayoría de los padres les preguntan por qué lo hicieron. Esta pregunta no es del todo inadecuada, lo que sucede es que a menudo da pie a excusas por lo que es mucho más productivo preguntarle cómo lo van a solucionar. Por ejemplo, si le has pedido que organice su habitación pero no lo ha hecho, en vez de preguntarle ¿por qué no has organizado? Puedes decirle: no has organizado tu habitación, ¿cómo lo vamos a arreglar? Las preguntas con un “cómo” implican una actitud más proactiva y un compromiso con el cambio.

6. No le des todas las respuestas. Los niños son curiosos por naturaleza y quieren saber cómo funcionan las cosas por lo que preguntan mucho. En ocasiones puedes darle las respuestas pero otras veces es mejor que le instes a esforzarse. Cuando te haga una pregunta que sabes que puede responder por sí mismo, devuélvesela. Así estimularás su pensamiento lógico y la capacidad para resolver problemas. Además, le enseñarás que su opinión es importante, lo cual es fundamental ya que ante las preguntas realmente importantes de la vida, las respuestas deben venir de dentro, no de fuera.

7. Evita el lenguaje catastrofista. En nuestra sociedad a menudo se abusa de términos como “desastre”, “catástrofe”, “horrible”… por lo que también nosotros los incorporamos en nuestro discurso cotidiano, magnificando así las consecuencias de los hechos. De esta forma el niño se forma una imagen distorsionada de la realidad ya que no logra valorar con objetividad las diferentes situaciones. Por tanto, dale a cada cosa su verdadera importancia y asegúrate de que tu hijo también aprende a hacerlo. 

8. Deja que se equivoque. Un refrán muy antiguo afirma que “nadie escarmienta por cabeza ajena” y lo cierto es que a veces un error puede ser mucho más constructivo, en términos de aprendizaje, que un regaño o un castigo. Siempre que no implique un gran riesgo, ábrele paso para el error. Así el niño será más tolerante a la frustración y comprenderá que los errores son necesarios para mejorar, no los asumirá como algo negativo ni dañarán su autoestima.

9. Enséñale a manejar sus emociones. La Inteligencia Emocional es una de las claves de la resiliencia. Desde pequeño debes enseñarle a reconocer sus emociones y a manejarlas. Enséñale que la mejor manera para resolver los conflictos es conversando, no a través de rabietas o comportamientos violentos. Desde pequeño, hazle notar sus estados emocionales, la causa y muéstrale una salida. Por ejemplo, puedes decirle: “te sientes enojado porque tu hermano no te ha prestado el juguete, él es más pequeño que tú y debes ser comprensivo. Tienes muchos otros juguetes con los cuales divertirte”. 

10. Sé resiliente. Los niños aprenden, básicamente, por imitación. Por tanto, si quieres que sea resiliente, tendrás que convertirte en su modelo. Intenta mantener la calma y sé congruente en todo momento, sobre todo cuando las cosas se complican o no salen como esperabas. Si le pides que aprenda a controlar sus emociones, que sea perseverante y que no se desmotive ante el fracaso, también tú debes comportarte así.

COMPARTE

Sigue alimentando tus neuronas

¿Cómo desarrollar la resiliencia en los niños?
4/ 5
Oleh
Invert

Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga de profesión y por pasión, dedicada a hilvanar palabras. Descubre mis libros

ALIMENTA TUS NEURONAS

La Psicología como nunca te la habían contado...

Ver Comentarios
Ocultar Comentarios

1 opiniones... Comparte tus ideas

Antes de realizar un comentario, lee estas normas:
- No escribas comentarios ofensivos o con fines publicitarios.
- Sé conciso, no hagas comentarios demasiado largos.
- Cíñete al tema del artículo.
- No escribas en mayúsculas, es como si estuvieras gritando.
- Utiliza adecuadamente el idioma español.
- Tu comentario no se publicará inmediatamente, ten un poco de paciencia.
Todos los comentarios que no cumplan con estos requisitos serán eliminados. No se trata de una cuestión personal sino de mantener la lógica del blog y hacer que todo fluya lo mejor posible.
¡Gracias por compartir tus experiencias!
Ver EmoticonesOcultar Emoticones