5 hábitos que te harán vivir más

>> 7 de abril de 2014

Pequeñas cosas que logran grandes resultados, pequeñas decisiones que dan lugar a grandes compromisos, pequeños hábitos que mejoran nuestra calidad de vida. En realidad, el secreto para vivir más no se encuentra en una píldora milagrosa sino en la manera en que enfrentemos los conflictos y en el estilo de vida que asumamos. Por eso, ahora traigo a colación algunas actividades que pueden aportarnos más años de vida.

1. Tener más sexo. Las relaciones sexuales pueden añadir años a nuestra vida, así lo ha demostrado un estudio realizado en la Universidad de Queens, en Belfast. En esta investigación se le dio seguimiento a casi 1.000 hombres de mediana edad durante un periodo de diez años y se pudo apreciar que aquellos que tenían relaciones sexuales con mayor frecuencia vivían el doble que quienes tenían una vida sexual poco satisfactoria. 

Por supuesto, este no es el único estudio que desvela los beneficios del sexo. De hecho, se conoce que una sexualidad sana disminuye las probabilidades de sufrir enfermedades cardiovasculares, fortalece nuestro sistema inmunológico, reduce la depresión y es ideal para combatir el dolor.

2. Cantar. Un estudio realizado en la Universidad George Washington involucró a 12.000 personas, algunas cantaban y otras no. Después de un análisis exhaustivo se halló que las personas que cantan, aunque sea en un coro y no de manera profesional, no solo se sienten mejor anímicamente sino que también se enferman menos, son más longevas y mantienen lejos el estrés. ¿Por qué?

Los investigadores están seguros de que cantar nos reporta beneficios a nivel físico porque esta actividad incrementa la oxigenación de la sangre y pone en movimiento los grupos musculares del tren superior del cuerpo. Además, libera endorfinas, que producen una sensación de tranquilidad y bienestar. No obstante, vale aclarar que solo podemos aprovechar estos beneficios si usamos las técnicas de canto adecuadas.

3. Tener un gato. En sentido general, casi todas las mascotas nos hacen bien pero investigadores de la Universidad de Minnesota están convencidos de que tener un gato puede añadir años a nuestra vida ya que estos animales, por su naturaleza, nos ayudan a aliviar el estrés y la ansiedad. Después de darles seguimiento a más de 4,000 dueños de gatos durante un periodo de 10 años, se apreció que el riesgo de que sufrieran un infarto era un 30% menor en comparación incluso con los dueños de perros.

Al parecer, el peculiar efecto beneficioso de los gatos se debe a su ronroneo, que produce ondas con una frecuencia de 25 a 150 vibraciones por segundo. Este sonido es particularmente relajante ya que esas ondas inducen a nuestro cerebro a entrar en un estado que nos ayuda a relajarnos y eliminar el estrés.

4. Expresar la ira. No es un secreto para nadie que la ira no es beneficiosa y nos resta años de vida. Sin embargo, solo si no la expresamos y nos la guardamos dentro. O al menos eso es lo que afirma una investigación realizada en la Universidad de Estocolmo, que le dio seguimiento a 2.755 personas que tenían buena salud cuando comenzó el estudio.

Al cabo de diez años, se pudo apreciar que las personas que preferían guardarse el resentimiento y la ira tenían el doble de riesgo de morir de un ataque al corazón o de sufrir una enfermedad cardíaca grave. Al contrario, quienes optaban por enfrentar la situación y expresar lo que sentían, tenían una mejor calidad de vida. De hecho, no es la primera vez que un estudio hace referencia a la importancia de ventilar nuestras emociones, tanto desde el plano psicológico como físico.

5. Estar casado. Investigadores de la Universidad de Louisville se dieron a la tarea de analizar 90 estudios que incluían los datos de unos 50 millones de personas y compararon el riesgo de mortalidad respecto a su estado civil. Así descubrieron, sin lugar a dudas, de que los hombres solteros tienen un 32% más de probabilidades de morir antes y las mujeres un 23%. 

En sentido general, estar casados nos podría reportar 10 años de vida más. Las razones son varias, entre otras, el hecho de que contamos con una persona que nos apoya y aleja los sentimientos de soledad, desesperanza e indefensión, que son nefastos cuando se llega a la tercera edad.

Fuentes:
McGrath, J. (2013) Can owning a pet help you live longer? En: Animal Planet.
Roelfs, D. (2011) The Rising Relative Risk of Mortality for Singles: Meta-Analysis and Meta-Regression. American Journal of Epidemiology; 174 (4):379-389.
Wignall, A. (2008) Keeping body and soul in tune. En: The Guardian.
Härenstam, A. et. Al. (2000) Coping with anger-provoking situations, psychosocial working conditions, and ECG-detected signs of coronary heart disease. Journal of Occupational Health Psychology; 5(1): 191-203.
Davey, G. (1997) Sex and death: are they related? Findings from the Caerphilly cohort study. BMJ; 315:1641.

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