1/30/2014

10 películas sobre la depresión que no deberías perderte


La depresión es uno de los trastornos mentales más frecuente, tanto es así que afecta a más de 350 millones de personas en el mundo y se estima que causa unas 850.000 muertes anuales. De hecho, el principal problema radica en que más de la mitad de las personas no se somete a tratamiento por lo que da rienda suelta a las ideas suicidas.

La incomprensión que encuentra a su alrededor también contribuye a agravar síntomas como la desesperanza y la sensación de soledad. A menudo, quienes rodean a la persona deprimida, tienen una visión errónea de este trastorno ya que piensan que se trata de un problema de carácter que se puede superar simplemente con la fuerza de voluntad.

Sin duda, este problema no solo afecta a la persona deprimida sino también a quienes le aman y comparten su día a día. Sin embargo, a veces por mucho que leamos sobre la depresión, no logramos comprender en realidad qué siente la persona. Afortunadamente, existen excelentes películas sobre la depresión que nos pueden ayudar a ponernos en el lugar del otro y tener una perspectiva más realista de este trastorno.


1. Gente corriente (1980) Dirigida por Robert Reford, a esta película le respaldan cuatro Premios Oscar y varios Globos de Oro. Os advierto que se trata de un filme largo pero vale la pena ver hasta el último fotograma. Narra la vida de una típica familia de clase media con dos hijos. Cuando uno de ellos muere en un accidente, el otro experimenta una angustiante sensación de culpa que le lleva a una profunda depresión y a intentar suicidarse. 

A partir de este punto, comienza un filme que nos muestra a un joven que se debate entre la extrema indiferencia de su madre (que le reprocha el haber sobrevivido a su hijo favorito) y la fingida alegría del padre. Particularmente interesantes son los diálogos entre los padres (Donald Sutherland y Mary Tyler Moore) ya que nos muestra cómo determinadas creencias y comportamientos pueden agravar la depresión de una persona cercana.

2. Las horas (2002) Es la historia a lo largo de un día, de tres mujeres que pertenecen a épocas diferentes pero están conectadas a través de una novela de Virgina Woolf. Especialmente interesante es la historia a la que da vida Julianne Moore, una clásica mujer de los años ’60 con marido e hijo que supuestamente lleva una vida ideal pero esta no le satisface y le precipita a un intento suicida. 

Tampoco podemos olvidar a una Nicole Kidman completamente irreconocible que interpreta a la escritora Virginia Woolf, la cual sufría un trastorno bipolar. La relación con su esposo nos muestra como en ocasiones, en el intento de ayudar y con la mejor de las intenciones, los familiares empeoran el trastorno comportándose como si la otra persona no tuviese voz ni voto para tomar decisiones sobre su propia vida.

Finalmente, Meryl Streep nos conduce a través de su amistad, a un Ed Harris que padece sida en una etapa muy avanzada y ha decidido quitarse la vida.

3. Prozac Nation (2001) Se trata de una adaptación del best-seller homónimo escrito por Elizabeth Lee Wurtzel, donde la escritora y periodista estadounidense narra su paso por la depresión mayor. Con Christina Ricci en el rol protagónico, os advierto que no podéis esperar una gran obra desde el punto de vista cinematográfico pero el filme es muy interesante para comprender los conflictos que sufre una persona con depresión y los problemas que enfrentan quienes están a su lado, como su madre (papel que interpreta Jessica Lange).

En este filme se aprecia perfectamente la sensación de falta de control sobre las emociones que viven las personas con depresión y su lucha infructuosa por salir de este estado, un combate diario que llega a ser desgastante. También es interesante la forma en la cual la protagonista se aferra a objetos externos (como el novio) con la esperanza de que sea su tabla de salvación, así como las continúas recaídas que sufre, las cuales muestran una visión menos edulcorada y más real de la depresión mayor.

4. A propósito de Schmidt (2002) Esta película, protagonizada por Jack Nicholson, narra la vida de un anciano que acaba de jubilarse. Después de haber vivido para la empresa, se siente completamente perdido y desplazado sin su trabajo. Para colmo de males, su mujer muere repentinamente dejándole solo. Nicholson busca apoyo en su hija pero se da cuenta de que no tiene cabida en sus planes.

Al contrario de otros filmes donde la tristeza sienta casa, en esta película los momentos de dolor se funden con comentarios sarcásticos y hasta simpáticos por lo que, al final, deja un buen sabor en la boca. Es una excelente herramienta para comprender la depresión instigada por la pérdida, la vejez y la soledad.

5. El castor (2011) Dirigida y protagonizada por Jodie Foster, narra la historia de un hombre de familia (Mel Gibson) al frente de una compañía al borde de la quiebra. Gibson sufre una profunda depresión que afecta sus relaciones familiares y lo pone al borde del divorcio. Tras varios intentos suicidas, entra en un estado bastante parecido al trastorno de identidad disociativo. Básicamente, comienza a hablar a través de la marioneta de un castor, de esta forma encuentra la fuerza para hacer todos los cambios necesarios en su vida. Sin embargo, cuando no puede hablar a través de la marioneta, la depresión regresa.

Obviamente, desde el punto de meramente psicológico Jodie Foster se ha tomado varias licencias cinematográficas pero lo interesante de esta película son las relaciones que se establecen al interno de la familia y el diálogo que sostiene Gibson consigo mismo.

6. Revolutionary Road (2008) Es el retrato de un matrimonio joven visto a través de los ojos de ojos de Frank (Leonardo DiCaprio) y April Wheeler (Kate Winslet). La historia se desarrolla en los años ’50 pero lo cierto es que los temas que tratan son muy actuales. Kate Winslet es una joven con mucha energía que está llena de sueños pero DiCaprio prefiere apostar por los caminos seguros y, poco a poco, va minando las ganas de vivir de su esposa.

Aunque tienen una preciosa casa y una bonita familia, la rutina cotidiana, la imposibilidad de realizar sus sueños, el hecho de verse encerrada en un papel que nunca quiso y la incomprensión de su esposo, sumen a Winslet en una profunda depresión.

7. Un hombre soltero (2009) Ambientada en los años ’60 en el sur de California, la película versa sobre un profesor universitario homosexual que tiene que enfrentar la inesperada muerte de su pareja, con la cual había compartido casi 20 años de su vida. El filme comienza el día en que Colin Firth, que es el protagonista, decide suicidarse.

Lo interesante de la película es el diálogo que Firth mantiene consigo mismo y que nos deja entrever la manera en la cual las personas deprimidas suelen ver el mundo, siempre como si el vaso estuviese medio vacío. El final, demasiado melodramático para mi gusto, al contrario de lo que podríais suponer, es una verdadera oda a la vida y a aprovechar cada momento.

8. Helen (2009) Probablemente se trata de una de las películas que mejor representa la depresión y su impacto en la vida de una persona. Ashley Judd es una profesora de música y una excelente pianista que, aparentemente, lo tiene todo. Sin embargo, poco a poco la depresión la va consumiendo. No ha habido un desencadenante, no logra encontrar un motivo específico y eso la angustia aún más.

Ashley Judd intenta luchar contra esas sensaciones, aferrarse a su esposo, su hija y sus estudiantes pero no lo logra y, ante cada intento frustrado, la distancia entre ella y el mundo se profundiza. De hecho, hay ocasiones en que la protagonista, más que simpatía, genera antipatía en el espectador pero esa es la triste realidad que suelen vivir las personas deprimidas.

Se trata de una película que ha intentado centrarse en la depresión en sí, presentándonos lo que podría considerarse como un “caso de manual” por lo que nos representa un cuadro muy fidedigno de lo que sienten las personas deprimidas. Después de un intento de suicidio, Ashley Judd es hospitalizada para recibir tratamiento.

9. Un ángel en mi mesa (1990) Esta película neozelandesa es larga pero vale la pena cada minuto invertido en ella. Dirigida por Jane Campion, narra la vida de la escritora Janet Frame, quien nació en una familia pobre y numerosa. Su infancia estuvo marcada por diversas tragedias y muy pronto Frame (interpretada por Kerry Fox) comenzó a sentirse diferente a los demás.

Gracias a una beca, estudió pedagogía pero durante su estancia en la universidad intentó suicidarse y la internaron durante ocho años en una institución psiquiátrica. Allí fue diagnosticada con esquizofrenia y sufrió hasta 200 electroshock. Estuvo a punto de ser sometida a una lobotomía pero la salvó el premio literario que ganó por su primer libro. Frame salió del psiquiátrico y continuó escribiendo hasta labrarse una brillante carrera literaria pero la depresión, que era lo que realmente padecía, no la abandonó.

Vale aclarar que, al ser un filme sobre la vida de la escritora, Jane Campion no se centra demasiado en los síntomas depresivos pero nos plantea una perspectiva social muy interesante de la depresión, la cual nos lleva a comprender la influencia que ejerce el medio en la aparición de esta patología.

10. Sylvia (2003) La película narra los últimos cinco años de la vida de Sylvia Plath. En el papel protagónico hallamos a una Gwyneth Paltrow que no logra arrastrarnos del todo en la angustia que vivió la poetisa pero aún así, el filme es un excelente ejemplo de las emociones encontradas que sufre una persona con depresión, de su lucha constante por la vida mientras siente como algo le arrastra a un agujero negro.

Sylvia Plath, quien se suicidó con tan solo 31 años, ya había realizado otro intento suicida en su adolescencia. El filme nos muestra a una mujer presa de la angustia, víctima de los fantasmas que ella misma se había creado, insatisfecha con la vida que llevaba y atrapada en una fuerte dependencia emocional de su marido, Ted Hughes, que es el desencadenante del suicidio.

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4/ 5
Oleh
Invert

Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga de profesión y por pasión, dedicada a hilvanar palabras. Descubre mis libros

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2 opiniones... Comparte tus ideas

Hola!
Una película que muestra muy bien la depresión adolescente es "After Jimmy" (1996).
Un saludo

"Suicide room" (2011) Habla sobre la depresión y autolesiones, bastante buena.

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