La técnica del subrayado: Estudiar menos pero mejor

>> 31 de diciembre de 2012

Hay muchas personas que se quejan porque pasan horas estudiando pero estos esfuerzos no se ven recompensados en el momento del examen. La clave está en las técnicas que utilizan. Quizás no conocen las estrategias más adecuadas o simplemente aplican técnicas que no se avienen con su estilo de aprendizaje.

De una forma u otra, la técnica del subrayado es una excelente opción para la mayoría de los estudiantes e incluso es válida si debemos prepararnos para realizar una ponencia sobre algún tema específico en nuestro centro de trabajo. Esta técnica te ayudará a realizar un análisis del texto y a sintetizar los puntos clave del mismo.

Vale aclarar que subrayar consiste en destacar en el texto alguna palabra, frase o parte del contenido del cual deseamos apropiarnos. Por ende, mientras menos subrayes, más probabilidades tendrás de retener en la memoria el contenido en cuestión.

En sentido general, la técnica del subrayado nos reporta grandes ventajas:

- Fomenta el estudio activo ya que hace que este sea más motivante

- Permite diferenciar las ideas principales

- Aumenta la concentración en la lectura

- Simplifica la memorización

- Facilita el repaso

Obviamente, cuando se hace referencia al subrayado como una técnica de estudio, esto implica:

- Leer y entender las ideas que se presentan en el texto. Recuerda que no sirve de nada subrayar aquellas ideas que no has entendido.

- Seleccionar solo las partes realmente importantes. Si subrayas demasiada información, correrás el riesgo de tener que releer todo el texto y probablemente te apropies de menos contenidos.


Consejos para aplicar eficazmente la técnica del subrayado


- Lo ideal es que subrayes en la segunda lectura porque si lo haces en la primera, probablemente terminarás marcando ideas irrelevantes. Una vez que sepas de qué va todo el texto, podrás deslindar las ideas realmente importantes.

- Realiza una lectura comprensiva. Esto significa que no deberás subrayar ideas o conceptos que no comprendas.

- Utiliza marcadores de diferentes colores para deslindar los conceptos primarios y esenciales de las ideas secundarias.

- Evita los libros o artículos que hayan sido subrayados por otra persona ya que de esta forma no te centrarás en las ideas que realmente son importantes para ti.


Fuente:
Ballenato, G. (2010) Técnicas de estudio. El aprendizaje activo y positivo. Madrid: Ediciones Pirámide.

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