12/11/2009

Las personas manipuladoras: ¿cómo toman el control?

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La manipulación es un tema que preocupa a todos, de seguro porque en algún momento de nuestras vidas nos hemos sentido como marionetas en las manos de otras personas. Deseamos soltarnos de esos hilos invisibles que nos mantienen atados pero no sabemos cómo enfrentar un manipulador.
Para liberarnos de la manipulación primero es imprescindible detectar el tipo de manipulador al que nos enfrentamos y si bien anteriormente se hizo referencia a una una figura que generalmente pasa desapercibida: el histérico víctima, ahora nos acercaremos a las tres formas por excelencia mediante las cuales algunas personas pretenden apropiarse de nuestra voluntad.

- El Intimidador: es aquella persona controladora y manipuladora por excelencia, prototípica; fácilmente reconocible pues normalmente presenta un temperamento colérico o sanguíneo, con una personalidad intimidante.

Responde rápidamente ante los estímulos del medio, sobre todo ante aquellas situaciones que percibe pueden escapar de su control. Su respuesta es eminentemente emocional, poco estructurada y casi nunca bien pensada. No es capaz de brindar argumentos razonables sino que su manipulación se impone por la "fuerza".

En su presencia las personas tienen la percepción de que cualquier cosa que digan o hagan inadecuadamente hará estallar una explosión de ira y rabia contra ellos. El intimidador los hace sentir amenazados y sin armas para enfrentarlo. Su táctica es muy sencilla, algo bastante similar a la instauración de un régimen de terror, pues posee una personalidad intimidante; las personas se sienten incapaces de enfrentarlo.

¿La estrategia más eficaz para enfrentarlo? No enfrentarlo, hacer caso omiso de sus requerimientos o postergar para otro momento la discusión (siempre que se pueda).

- El Victimario: es aquella persona que en su discurso cotidiano siempre demanda una suerte de compasión por todos los sucesos negativos que le ocurren en su vida. Que pueden no ser realmente tan nefastos en sí mismos pero al magnificarse sus repercusiones emocionales, se obtiene la compasión de la otra persona. En este preciso instante comienza la manipulación, el control. A su vez, el victimario nunca posee la responsabilidad por estos eventos negativos, la culpa es de los otros, por lo tanto, es muy probable que también intente hacer sentir culpable a su interlocutor.

Esta forma de comportamiento se hace explícita en el prototipo clásico de la madre que no ha conseguido controlar a su hijo aunque ha intentado un despliegue de técnicas impresionantes, y recurre a una enfermedad o a cualquier otra situación lamentable que sabe de antemano, encontrará eco emocional en el hijo para controlar su comportamiento.

En resumen, es el histérico víctima al cual se le ha dedicado todo un artículo.

¿La estrategia más eficaz para enfrentarlo? Dejar bien claro que comprendemos su estrategia con frases del tipo: "Comprendo que tengo alguna responsabilidad en lo que dices, no obstante, no por eso voy a asumir..."

- El Inquisidor: es aquella persona que utiliza la crítica como su arma principal. Su táctica es hacer sentir a su interlocutor como una persona que no es capaz de controlar su vida, que no está a la altura de la situación y no puede manejar sus asuntos. Para esto, parte de críticas que inicialmente son bastante sutiles pero socavan la seguridad de la otra persona y poco a poco, va imponiendo su visión de la realidad, sus normativas, reglas y su forma de valorar, hasta que el otro comienza a medirse a sí mismo por la regla del inquisidor.

El inquisidor parte de un conocimiento bastante exhaustivo de la otra persona, conoce sus errores, sus formas de valorar el mundo. Esta constituye la estrategia más sutil pues se sustenta en un entramado de manipulación de sentimientos y poner en común razones disímiles.

¿La estrategia más eficaz para enfrentarlo? Si tenemos cierto grado de responsabilidad en lo que se nos imputa nada mejor que reconocerla y posteriormente clarificar que todos tenemos valores diferentes y formas de actuar distintas y no por eso algunas son más equivocadas que otras.

En sentido general puede observarse que el deseo de controlar, a partir de las más disímiles tácticas de manipulación del otro, posee en su base una profunda inseguridad personal, una incapacidad para lidiar con la realidad y reajustar sus planes. El manipulador desea sacar ventajas de los demás porque no es capaz de obtener los mismos beneficios mediante la comunicación asertiva, porque siente que no tiene los argumentos necesarios y suficientemente sólidos como para hacer prevalecer sus criterios por lo cual toma vías alternativas, atajos que los conducen a hallar nuestros puntos más débiles y a sacarles partido. Detectar sus estrategias es un buen principio para desarmarlas.


Rincón de la Psicología ~ 17:04

12 opiniones... Comparte tus ideas:

  1. Acaboi de romper una relación con un manipulador. Al principio era encantador y me llenaba de promesas.Al tiempo,empezaron sus demandas, yo soy fumadora,el también, pues de buenas a primeras , con ordeno y mando me dijo que debía dejar de fumar, o lo nuestro se acabaría.Para evitar conflictos, lo hacía.Después empezaron otras demandas, hasta el punto de hacerme tragar documentales que a el le gustan ( sin permitirme ,levantarme).Como le dije que no estaba de acuerdo con lo que habñia visto, me dijo que se habñia dado cuenta de que eramos distintos y que no ibamos a seguir con la relación. Me ha dejado en numerosas ocasiones, cada vez que me rebelo.Y por no hablar de la comunicación, con el era nula, si algo no le interesaba colgaba el tfno, asi de simple.

    Todo esto causa mucha frustración al que lo vive. En relaidad me an pena esta clase de individuos, son unos frustrados.

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  2. Gracias por compartir tu experiencia. Te enfrentabas a un manipulador del tipo intimidador, probablemente uno de los más peligrosos ya que no dudarían en hacer uso de la violencia.
    Como bien dices, es muy triste que existan personas así y que ni siquiera se dejen ayudar.

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  3. Hola Jennifer, por lo que he leído aquí y en otros sitios, mi madre es manipuladora del tipo inquisidor y tiene el trastorno narcisista de la personalidad. He intentado tener una buena relación con ella y reconocer parte de responsabilidad en ciertos hechos, esperando que ella también reconozca otra parte, pero eso nunca ocurre. Está convencida que ella hace todo perfecto y yo hago todo mal. Espera ser idolatrada y, como eso no me nace, nunca tengo su aprobación y me castiga con la ley del hielo, a veces durante años. Luego espera que, cuando ella quiere acercarse, yo esté disponible y salte de alegría. Si eso no sucede, empieza la crítica y desaprobación otra vez.
    La verdad es que no sé cómo manejar esta situación, y eso me provoca mucho estrés, ansiedad y desgaste emocional, sin mencionar los problemas de autoestima.
    Quisiera tu opinión.
    Gracias.

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  4. Anónimo,
    En ocasiones hay cosas que no podemos cambiar completamente sino tan solo paliarlas.
    En este enlace encontrarás algunas estrategias para enfrentar a las personas manipuladoras. Espero te sean útiles.

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  5. Hola,he llegado hasta aquí buscando cierta ayuda.Tengo un problema con mi ex pareja,es uno de los manipuladores que aquí se señalan,una mezcla de inquisidor y víctima.Hace dos años que lo dejamos y aún se dedica a hacerme la vida imposible,hace daño psicológico a una amiga mía al perseguirla con fines sexuales aún teniendo él mismo pareja estable (que manipulada por él se dedica a insultarnos constantemente),difunde rumores,dice mentiras aún sabiendo que sabemos que está mintiendo,cuando lo enfrentamos directamente se burla de nosotras y se dedica después en la seguridad de su casa a insultarnos por las redes sociales.Cuando se trata de razonar con él coge cualquier pequeño fallo que hayas podido tener (que puede facilmente ser justificado porque su actitud te hace perder la paciencia) y lo vuelve en tu contra para justificar actos suyos realmente malos,como desearte una muerte horrible o faltas de respeto importantes.¿Qué podemos hacer?¿Cuándo va a parar esta persona?

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  6. Hay que aprender a deslindar el manipulador de la persona que solo desea causar daño y que se siente satisfecho con eso.
    Particularmente, creo que tu expareja encaja más en el segundo perfil. En este caso, muchas veces pierden el interés cuando su "víctima" deja de molestarse y de responder ante sus insultos.
    Cuando respondes ante sus agresiones, estás siguiéndole el juego, echándole más leña al fuego. Quizás la estrategia del silencio pueda ser más eficaz.
    Suerte!

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  7. Yo trabajé con un tipo intimidante que llegaba siempre tarde al trabajo, hasta con 4 horas de retraso, no aceptaba los reclamos por su irresponsabilidad y un día llegó durante mi turno a amenazarme y gritarme, yo conservé la calma pero se lo hice saber a mi jefe quien optó por despedirlo por irresponsabilidad y por irregularidades detectadas dentro de su turno de trabajo, también le gustaba robar dinero de la empresa eso contribuyó a su despido, ese pobre hombre necesita ayuda ya que se considera superior, más listo o más capaz que cualquier persona y le gusta imponer su voluntad por la fuerza, un serio problema de las personas con autoestima baja.

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  8. Gracias por compartir tu experiencia. Desgraciadamente, existen personas que necesitan darse muchos golpes en la vida antes de reconocer que tienen un problema.

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  9. felicitaciones por la gran ayuda y herramientas que nos das para vivir un poco mejor, acabo de encontrar este espacio y se que me va a ser de mucha ayuda pronto me vuelvo a comunicar cariños desde uruguay valentina f.c.

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  10. Valentina,
    Gracias a ti por dejarnos tus impresiones y palabras de aliento.
    Un abrazo

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  11. Hola, yo tuve una relación de pareja por diez años, el es controlador y manipulador, desafortunadamente como víctima me di cuenta muy tarde. hace casi cinco meses decidió terminar la relación y dejo mi casa con sólo tres cambios de ropa y pasado un tiempo le puse el resto en uno de sus automóviles que también dejo por dos meses en mi propiedad y aún tiene herramientas y un sinfín de pertenencias en el patio y tres perros a los cuales quiero mucho y aunque se acabó la comunicación entre nosotros me parece curioso que todavía entra a mi propiedad de vez en cuando y sólo se lleva una o dos cosas y les trae alimento a los perros...será está otra firma de seguir molestándome con la presencia de sus cosas y visitas esporádicas?

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  12. Teresa,
    Es difícil lanzar una hipótesis. Quizás continúa visitando la casa con el ánimo de molestar pero quizás lo hace para irse despidiendo poco a poco, dándose tiempo para aceptar el cambio. Tú, mejor que nadie, puedes intentar descifrar los motivos de su comportamiento.

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