11/26/2009

La asertividad: los diez derechos que olvidamos


La complejidad creciente de nuestro medio nos pone continuamente ante las dificultades más diversas. Quizás los problemas más complejos son aquellos que se originan en las relaciones interpersonales y que demandan una gran dosis de asertividad para lograr una solución. Pero… ¿qué es la asertividad?


Las definiciones son muchas, intentaremos acercarnos a aquella más operativa: la asertividad es la expresión de nuestros derechos personales de manera que no se dañe al resto de las personas pero que tampoco nos ponga en una actitud de sometimiento o de perjuicio individual. Es una habilidad social que incluye los pensamientos, actitudes y comportamientos que nos permiten hacer valer nuestros derechos sin agredir a nadie y sin ser agredidos valorando el momento, la forma y el lugar más adecuados.

Una persona asertiva es aquella que es capaz de expresar sus opiniones de una manera abierta y sin temores pero respetando al mismo tiempo a los demás y logrando una solución, lo más adecuada posible, ante los conflictos que puedan surgir.

¡Algo bastante difícil de lograr! No hay dudas.

En muchas ocasiones dejamos que las personas pisoteen nuestros derechos, esto a la larga conduce a un círculo vicioso donde vamos entregando más y más de nuestra individualidad hasta quedarnos sometidos a los otros y con un sentimiento de inseguridad e insatisfacción inmensos.

Entonces... ¿cuáles son nuestros derechos asertivos? La lista puede ser inmensa, yo la he reducido a aquellos diez derechos asertivos que me parecen esenciales.

Tenemos derecho a:

1. Ser tratados con respeto y dignidad.

2. Cometer errores y a responsabilizarnos por ellos.

3. Expresar nuestras opiniones, creencias y emociones y cambiar de parecer.

4. Valorar nuestras necesidades como primordiales, tanto como las necesidades de las otras personas.

5. Juzgar por nosotros mismos nuestros comportamientos, pensamientos y emociones pero a la vez debemos tomar la responsabilidad por sus consecuencias.

6. No brindar razones para justificar nuestro comportamiento.

7. Ser independientes de la voluntad de los demás e incluso mostrar nuestro desacuerdo.

8. Decir: "no comprendo" y sobre todo, tenemos derecho a decir: "no" sin sentirnos culpables.

9. Decidir qué hacer con nuestro cuerpo, tiempo y propiedades.

10. Ser feliz.

No obstante, estos derechos no son una especie de diez mandamientos que deben cumplirse a como dé lugar. Debemos tener en cuenta que todos tenemos los mismos derechos por lo cual es imprescindible un mínimo de sentido común para poner en práctica la asertividad. Recordemos que los derechos asertivos están pensados para exaltar el respeto a lo humano y a la vida, no para justificar comportamientos como los intentos suicidas o el egoísmo. Un mundo mejor es posible pero se necesita del compromiso de todos y de cada uno de nosotros.

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La asertividad: los diez derechos que olvidamos
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Invert

Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga de profesión y por pasión, dedicada a hilvanar palabras. Descubre mis libros

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